viernes, 31 de julio de 2009

Interior identifica a dos sospechosos en Mallorca y busca a estos 6 etarras



Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado buscan a dos sospechosos de haber colocado la bomba lapa que ayer acabó con la vida de dos guardias civiles en Calviá (Mallorca), informaron fuentes de la Delegación de Gobierno de Baleares.
El Ministerio del Interior ha distribuido seis fotografías de etarras que podrían haber cruzado la frontera desde Francia en las últimas semanas y que se encontrarían en España y que se sospecha que podría tener alguna relación con los últimos atentados de la banda terrorista.
Se trata de Itziar Moreno Martínez, Iratxe Yáñez Ortiz de Barrón, Alberto Machain Beraza, Oroitz Gurruchaga Gogorza, Joanes Larretxea Mendiola e Iván Saez de Jáuregui Ortigosa. El único de estos terroristas que aparecía anteriormente entre los más buscados por la Fuerzas de Seguridad del Estado era Oroitz Gurruchaga, nacido en Rentería (Guipúzcoa) el 8 de julio de 1981
Como si de un estado de excepción se tratase, los agentes de las fuerzas de seguridad han establecido unos férreos controles tanto en el aeropuerto de Palma como en los puertos de Mallorca para evitar que los terroristas puedan escapar de Mallorca, informa Hugo Sáenz.
El objetivo no es otro que capturar a estos sospechosos y evitar que puedan abandonar la isla, que permanece blindada. Las fuerzas de seguridad creen que los terroristas continúan en Mallorca y están redoblando esfuerzos para dar con ellos. El delegado del Gobierno en Baleares, Ramón Socías, ha informado de que se trabaja con la hipótesis de que "no habrían abandonado la isla, sino que estarían refugiados en algún piso e intentarían esperar a que se enfriara la situación".
Ayer, en una jornada negra, una bomba lapa adosada a los bajos de su coche patrulla se llevó la vida de Carlos Sáenz de Tejada, guardia civil de 28 años y natural de Burgos, y su compañero Diego Salvá Lezaun, pamplonés de 27 años. Horas después, se encontraba una segunda bomba lapa en otro vehículo que pudo ser neutralizada. ETA no sólo golpeaba en menos de 34 horas por segunda vez contra la Guardia Civil, sino que atentaba en uno de los centros turísticos más importantes de las Islas Baleares, lleno de hoteles con turistas y a unos escasos siete kilómetros del lugar donde veranea el Rey -dos días antes de su llegada-.
Inmediatamente se activió la 'operación Jaula' para blindar la isla y que los etarras no pudieran escapar. Además de múltiples controles y patrullas, se cerró durante unas horas el aeropuerto de Palma, su puerto y el resto de puertos deportivos repartidos por la isla balear.


Fuente: El Mundo.-