viernes, 31 de julio de 2009

ETA mata a 2 guardias civiles 34 horas después de buscar una matanza en Burgos

ETA ha vuelto a atentar por segunda vez en 34 horas. Tras intentar una masacre en la madrugada del miércoles en Burgos, la banda terrorista ha matado a los agentes de la Guardia Civil Carlos Sáenz de Tejada García, de 28 años, y Diego Salva Lezaun, de 27 años, con una bomba lapa adosada a su todoterreno en Calvià (Mallorca). Los restos del vehículo que explotó han sido retirados a las 22.00 horas del jueves por una grúa, que se ha llevado el esqueleto totalmente destruido y calcinado envuelto en un manto.


Los artificieros también han hecho estallar otra bomba lapa adosada a otro coche, junto al cuartel de la Benemérita de Calvià. En esta ocasión el objetivo ha sido fallido porque el coche no se utilizaba desde hace días.

El agente Sáenz de Tejada García, natural de Burgos y de la promoción 113, llevaba un año destinado en Mallorca. Por su parte, Salva Lezaun, natural de Pamplona, residía en Mallorca desde hace años y acababa de llegar al cuartel para hacer prácticas, informa Enrique Fueris.

Ambos se encontraban en el interior del Nissan Patrol cuando se produjo una fuerte explosión alrededor las 13.50 horas. El vehículo llevaba aparcado desde las 10 de la mañana en el mismo lugar, frente a un edificio que sirve de sede a la Policía Local, Correos y la Oficina de Denuncias de la Guardia Civil.

El estallido se produjo 10 minutos antes de que el coche fuera utilizado por el turno de las 14.00 horas. Según testigos presenciales, la explosión fue "fuerte" y provocó daños en los edificios cercanos, donde en los momentos posteriores al atentado reinaba una gran confusión entre los residentes y turistas.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, aseguró que se está investigando la primera explosión y no confirmó que se tratara de una bomba lapa.

El lugar está ubicado en una zona muy turística, en segunda línea de playa. Alrededor se encuentran numerosos hoteles —llenos por estas fechas vacacionales—, entre ellos Los Mirlos, de la cadena Meliá, justo enfrente del lugar de la explosión y a unos ocho kilómetros del Palacio de Marivent, donde veranea el Rey, que llegará allí en dos días.

Además, esta acción de ETA de produce en la víspera del 50ª aniversario de la creación de la organización terrorista y apenas una semana después de que el Gobierno en pleno acudiera a Mallorca para celebrar un Consejo de Ministros.

Palma, cerrado por mar y aire

Las Fuerzas de Seguridad han involucrado a todos los efectivos policiales disponibles para cerrar Mallorca. La Guardia Civil ha sacado las patrulleras de costa y los helicópteros peinan la zona en busca de los responsables de esta acción terrorista, que podrían tener un piso franco e infraestructura en la isla, según el delegado del Gobierno en Baleares, Ramón Socías.

El puerto de Palma, así como todos los puertos deportivos, están cerrados, mientras el aeropuerto de Son Sant Joan ha estado cerrado durante casi dos horas. Según fuentes de la Autoridad Portuaria de Baleares, la situación oficial de los dos puertos que controla esta administración en Mallorca sigue siendo "cerrado", aunque ya se autorizan las salidas de aquellos que son revisados previamente por la benemérita.

Los hoteles de la zona también han cerrado y las autoridades prohíben a los ciudadanos salir de sus casas. Todos los accesos viarios a Palmanova están cortados al tráfico rodado.

Se trata del segundo atentado de ETA en poco más de 24 horas, después de la explosión de una potente furgoneta bomba contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Burgos, que causó medio centenar de heridos leves e importantes daños materiales.

El atentado coincide con el 18º aniversario de otros dos cometidos en Mallorca con coche bomba por el entonces miembro del 'comando Ekaitz' José Luis Urrusolo Sistiaga. El 30 de julio de 1991, Urrusolo Sistiaga provocó dos explosiones en Palma de Mallorca que causaron heridas al hijo de un militar y a un alférez en sendos atentados. Un tercer acto terrorista quedó frustrado.

La última víctima mortal de ETA fue el inspector de policía Eduardo Antonio Puelles García, asesinado en Arrigorriaga (Vizcaya) con una bomba lapa el pasado 19 de junio. El agente prestaba servicio en la comisaría de Indautxu (Bilbao). El último guardia civil asesinado por ETA fue Juan Manuel Piñuel el pasado 14 de mayo.

Reacciones políticas

El jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, está en permanente contacto con el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, para conocer los detalles. Rubalcaba se desplazaba esta tarde a Mallorca.

Zapatero —que esta tarde ha condenado esta "nueva vileza"— viajará el viernes a Mallorca en el mismo avión que el líder de la oposición, Mariano Rajoy, para asistir a la capilla ardiente. En un comunicado, Rajoy transmitió en nombre del partido su "solidaridad, afecto y cariño a las familias de las víctimas así como su estima y apoyo a la Guardia Civil y al resto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, cuyo esfuerzo y sacrificio garantizan la libertad de todos los españoles".

En una declaración conjunta, los partidos políticos con representación en las Cortes Generales y los agentes sociales han condenado los dos últimos atentados y han reconocido la labor y "sacrificio permanente" de la Guardia Civil.

El Govern de Baleares decretó tres días de luto oficial en señal de repulsa al atentado. El Príncipe de Asturias presidirá este viernes, en representación de La Corona, el funeral de los dos guardisa civiles, que se celebrará en la catedral de Palma de Mallorca a las 13.00 horas.


Fuente: El Mundo.-