martes, 14 de abril de 2009

Atribuyen al 'desgobierno' policial la huida de tres sospechosos del 11-M

La Confederación Española de Policía (CEP) atribuyó al "desgobierno" existente en este cuerpo de seguridad que no se detuviera en su momento a tres sospechosos del 11-M que estaban vigilados.

Ignacio López, secretario general de la CEP, valoraba así, en declaraciones a Servimedia, que el diario EL MUNDO informe de que la Policía llegó a tener controlados en junio de 2004 a tres sospechosos del 11-M en un domicilio de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona).

A este respecto, el secretario general de la CEP señaló que no son suficientes las explicaciones dadas por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. A su juicio, "difícilmente la ciudadanía se va a quedar tranquila observando cómo se pueden escapar" estos acusados del 11-M.

López añadió que lo sucedido con estos acusados de los atentados de Madrid "no deja de ser otra muestra más del desconcierto, el desgobierno que se vive en la Policía, donde pase lo que pase, no pasa nada".


Fuente: El Mundo.

Dos huidos del 11-M también vivían en la casa vigilada por la Policía

La Policía tuvo la oportunidad de arrestar a otros dos presuntos autores del 11-M. De acuerdo con los datos aportados en el juicio por la 'operación Tigris', los huidos Mohamed Afalah y Said Berraj también se alojaron en la casa de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) en la que la Policía grabó al principal huido de la masacre, Daoud Ouhnane. Ninguno de los tres fue detenido.
Así consta en las declaraciones policiales que My Mohamed Idriss Hachim prestó en mayo y septiembre de 2008, antes de su detención en la 'operación Amat'. El marroquí aseguró que su dos compatriotas se alojaron en el número 20 de la calle Sant Francesc en los meses posteriores a la masacre, el mismo periodo en el que la Policía grabó a Ouhnane.
La declaración de Idriss Hachim coincide con la prestada por Kamal Ahbar, acusado en 'Tigris'. La Policía le interrogó el pasado mes de octubre por otra operación antiterrorista. El argelino afirmó que Ouhnane, Berraj y Afalah estuvieron "al mismo tiempo" en la casa vigilada, conocida como Alkalaa (La fortaleza de los guerreros).

Antes de que llegaran a Santa Coloma, los rostros de Ouhnane, Afalah y Berraj habían sido divulgados por el Ministerio del Interior para facilitar su localización, después de que el juez Juan del Olmo ordenara su busca y captura por el 11-M.
Idriss Hachim relató a la Policía que llegó al piso un mes antes de los atentados del 11-M y que permaneció allí hasta el mes de julio. En la declaración prestada el 13 de mayo de 2008, explica que Berraj "llegó aproximadamente en junio de 2004 a la casa" y que durmió allí "varios días", aunque cree que vivía en otra casa del mismo municipio. Añade que «se movía de noche», aunque le explicaron que era "porque tenía problemas en Madrid con los papeles y la compra de la moto que aún no había pagado".
En una nueva declaración prestada dos semanas más tarde, la Policía le pide que amplíe detalles sobre sus contactos con Ouhnane y le exhibe las imágenes en las que ambos aparecen saliendo del domicilio vigilado.
Respecto a Berraj, precisa que le vio en la casa "entre mayo y junio de 2004" y que "sabe que Said [Berraj] permaneció en la casa durante varios días, de los cuales unos dormía en la casa de Sant Francesc y otros debía de dormir en una casa que se encontraba cercana a ésta, ya que los días que no dormía en el domicilio de Sant Francesc permanecía durante la noche fuera de la misma, regresando al día siguiente por la mañana".
Cuando la Policía vuelve a preguntarle cuántos autores del 11-M vio en la casa, el testigo dice que, además de Ouhnane y Berraj, reconoce en las fotografías a Mohamed Afalah, "a quien pudo observar que acudía a la casa en diversas ocasiones entre los meses de abril/mayo de 2004, sin poder concretar". Añade que Afalah -"tenía los ojos verdes e iba siempre con gorra", recuerda- parecía mantener "una relación de amistad" con quienes residían en la parte superior del inmueble, que según sus declaraciones anteriores eran los más radicales del grupo. A diferencia de lo ocurrido con Ouhnane, la Policía no le exhibe imágenes de Afalah y Berraj en el domicilio vigilado.
En el caso de la declaración de Ahbar, el islamista argelino explica que Afalah y Ouhnane "compartieron habitación" en la casa. El primero en llegar fue Afalah, "a final de abril de 2004, Berraj días después y Daoud [Ouhnane] después, estando los tres al mismo tiempo en la casa". Sobre Afalah, asegura que permaneció en la casa durante un mes.
En cuanto al papel concreto de cada uno en la masacre de Madrid, Ahbar especifica el de Ouhnane y Afalah: el primero colocó dos bombas en los trenes y el segundo, una.
De acuerdo con esa declaración, la presencia de los terroristas en la casa no era un secreto. "Gran número de personas que rezaban en la mezquita de Santa Coloma sabían que los huidos del atentado de Madrid se encontraban en la casa de Sant Francesc", afirma el argelino.
Existe un cuarto terrorista que seguía en busca y captura por el 11-M cuando Del Olmo concluyó su investigación. Se trata de Mohamed Belhadj, encargado de alquilar el piso de Leganés en el que se refugió la célula terrorista tras los atentados en los trenes. Idriss Hachim no le reconoce como uno de los inquilinos, aunque varios elementos apuntan a que también pudo pasar por allí.
El principal, que tras la explosión de Leganés huyó en coche junto a Afalah en dirección a Barcelona. Además, los investigadores de 'Tigris' sostienen que la red le envió dinero cuando ya se encontraba en Bélgica, hacia donde huyó tras pasar por Barcelona.

Fuente: El Mundo.

lunes, 13 de abril de 2009

La Policía dejó escapar al principal fugitivo del 11-M

res meses después del 11-M, la Policía grabó en vídeo a un presunto autor material de la masacre, que ya se encontraba en busca y captura "por asesinato terrorista", en un domicilio de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) vigilado por las actividades islamistas de sus inquilinos. Se trata de Daoud Ouhnane, el principal fugitivo de la matanza por la contundencia de las pruebas que pesan contra él. De hecho, fue reconocido, años después, durante el juicio del 11-M como uno de los islamistas que subió a los trenes.
Daoud Ouhnane.

Daoud Ouhnane.

La Fiscalía aportó hace unas semanas las imágenes durante la vista de la operación Tigris para demostrar que los acusados en ese caso dieron cobijo en ese edificio -que conocían como Alkalaa (La Fortaleza de los Guerreros)- a este autor de la matanza cuando huyó de Madrid.

El propio Ministerio Público identifica en ellas al argelino Daoud Ouhnane. Sobre las imágenes aparece las fechas en las que se captaron: junio de 2004. Las Fuerzas de Seguridad ya conocían entonces el rostro de Ouhnane, puesto que desde un mes antes Interior había difundido su nombre y su fotografía -que fue publicada en todos los periódicos para dificultar sus movimientos en vísperas de la Boda Real- haciendo hincapié en que sus huellas habían aparecido en la furgoneta Kangoo.

El 20 de mayo de 2004, un informe de la Policía determinaba que a Daoud Ouhnane pertenecían las dos huellas que aparecieron sobre una bolsa azul de plástico que contenía los detonadores que fueron encontrados el 11 de Marzo en la Renault Kangoo aparcada frente a la estación de Alcalá de Henares.

Este indicio se sumaba a otros muy claros que ya se conocían entonces: el ADN de Ouhnane fue hallado en la casa de Morata de Tajuña en la que se habrían montado las bombas, donde las llamadas de su teléfono móvil lo sitúan en las noches previas a la matanza, y en el desescombro del piso de Leganés en el que se suicidaron siete islamistas aparecieron documentos y efectos personales a su nombre. Su rastro estaba en todos los escenarios del crimen, pero su cadáver no se encontró entre los de los suicidas.

El islamista Kamal Ahbar, uno de los principales acusados por la operación Tigris e inquilino durante meses de La Fortaleza de Santa Coloma, declaró en el jucio por el 11-M que Ouhnane puso dos mochilas bomba en los trenes de Madrid y que, luego, huyó hacia Pamplona -el rastro de su teléfono móvil lo sitúa en la localidad navarra de Corella al día siguiente del 11-M- para llegar a Santa Coloma en abril. Después, ambos habrían viajado juntos a Turquía y a Siria, desde donde Ouhnane habría viajado a Irak para participar en atentados suicidas. Según Ahbar, murió allí el 7 o el 8 de junio de 2005.


Fuente: El Mundo