lunes, 10 de agosto de 2009

La Policía investiga si los etarras huyeron por mar antes de activar las bombas

Diez días después del primer atentado mortal en Baleares, con los dispositivos de seguridad en supuesto punto álgido y la presencia del Rey en Mallorca parapetado con 600 agentes desplegados por tierra, mar y aire, ETA consiguió hacer de Palma un campo de minas. La 'operación Jaula' no ha supuesto obstáculo alguno para que la ofensiva etarra en la isla culminara su despliegue sembrando de bombas la capital palmesana.

Según informa hoy EL MUNDO, las medidas de seguridad de la 'operación Jaula' se habían visto relajadas en los últimos días, sobre todo en lo que se refiere al control de los puertos deportivos, una de las rutas de entrada y salida que podrían haber empleado los etarras.

De hecho, una de las líneas de la investigación baraja la hipótesis de que los terroristas hubieran permanecido en la isla como turistas tras el atentado de Palmanova, colocado las nuevas bombas en Palma y huido por vía marítima horas antes de que se iniciara la cadena de explosiones. La traca final de ayer habría servido como cobertura para la escapada de los terroristas.

En opinión del fiscal jefe, "todo apunta a que hay un comando de ETA en Mallorca", un extremo que no comparte la Delegación del Gobierno. Socías no cree que haya un 'Comando Baleares' o que la banda tenga una infraestructura propia en Mallorca.

El delegado del Gobierno ha asegurado que sospecha de que los terroristas aún se encuentren en Mallorca, aunque no descarta la posibilidad de que hayan podido huir.

Se busca a una mujer

No obstante, fuentes de la investigación revelan que no todos los que actuaron en Mallorca podrían ser los que figuran en las imágenes difundidas la semana pasada por el Ministerio de Interior, y se trataría de terroristas no fichados por las fuerzas policiales.

En cualquier caso, se sabe que al menos una de las etarras cuya imagen fue difundida sí ha sido identificada por varios ciudadanos días después del atentado. Numerosos testigos acudieron a dependencias policiales para denunciar que habían visto a Itziar Moreno en las cercanías de los cuarteles de la Guardia Civil de Palmanova antes del día del siniestro.

Precisamente es una mujer la etarra sospechosa de haber colocado las bombas que explotaron el domingo. Todos los artefactos se encontraban colocados en los servicios femeninos, tanto en los dos bares -La Rigoletta y el Enco- como en las galerías comerciales de la Plaza Mayor.

Asimismo, una pareja declaró ante la Policía Nacional haber sido testigo de una conducta sospechosa por parte de una mujer que había entrado en el bar Enco con un bolso marrón.

Los temporizadores, clave de los atentados

En cualquier caso, los temporizadores darán respuesta a la pregunta que se hacen los expertos en la lucha antiterrorista desde el pasado 30 de julio, día del primer atentado: ¿Permanecen en la isla?

Y es que la llamada anónima en nombre de ETA a Radio-Taxi Guipúzcoa alertando de la colocación de las bombas se realizó desde Francia.

Si hay alguna "bomba sana", "si se recupera alguno de los temporizadores que han activado estas bombas", según han señalado a Efe expertos en la lucha antiterrorista, se podrá determinar si los etarras las colocaron antes de matar a los guardias civiles, es decir, las programaron para que estallaran en 'x' días y luego abandonaron la isla, o por el contrario, si están todavía allí.

Será también decisivo el lugar elegido por los terroristas para colocar estos nuevos artefactos. Y es que si estaban "bien ocultos, si los habían colocado de forma que fuera prácticamente imposible apreciarlos" su intención habría sido la de que les diera tiempo para escapar. Si los hubieran situado "de forma chapucera" en un lugar visible, la balanza se inclinaría por situar a los etarras todavía en la zona.


Fuente: El Mundo.-