jueves, 23 de abril de 2009

La Policía sospecha ahora que el cadáver de Marta está en el río Guadalquivir



Nada está claro. No hay signos de que la búsqueda en el vertedero avance. Y las dudas aumentan. Tal es así que la Policía cree que el cadáver de Marta del Castillo no está donde se le está buscando y sospecha que está donde inicialmente se le buscaba: en el fondo del río Guadalquivir.
Según explicaron a este periódico fuentes policiales, el hecho de que los sospechosos de este crimen hayan variado su versión obedece a una estrategia procesal muy clara: tratan por todos los medios de evitar que su causa llegue a un jurado popular. Apuestan por llegar a un juicio con un tribunal y para ello necesitaban aumentar la atrocidad de sus acciones, con el fin de aumentar el número de delitos (violación y asesinato, entre otros).
Según explicaron estas fuentes, los investigadores (que están enormemente molestos con algunas de las críticas lanzadas contra ellos por dirigentes políticos) han logrado obtener durante sus pesquisas 14 perfiles genéticos que inculpan a los acusados y que demuestra que fueron autores, cómplices o encubridores del crimen y desaparición de la menor Marta del Castillo. Hasta la fecha, en la causa están imputados Miguel Carcaño, conocido de la víctima, el hermano de éste, su amigo Samuel y un menor de edad conocido como El Cuco.
La casa, limpiada con lejía
Según estas fuentes, los agentes han logrado recoger estos indicios pese a que la casa de Miguel, donde presuntamente murió Marta a manos de Miguel, había sido lavaba con lejía de arriba abajo. Además de en la vivienda, la Policía ha encontrado perfiles genéticos de algunos de los acusados y de Marta en la silla de ruedas que, según la primera declaración, utilizaran para desplazar el cadáver hasta un puente de Sevilla desde donde lo arrojaron al río.
Pero, además, los investigadores están a la espera de conocer algunos datos científicos que pueden corroborar sus sospechas: unos pelos obtenidos en el coche de la madre El Cuco que, si se confirma que pertenecen a Marta, pueden dar un vuelco en la búsqueda del cadáver y dirigirla de nuevo hacia el Guadalquivir.
La Policía sigue creyendo que el cadáver está en el río, y que los inculpados cambiaron la versión asesorados por expertos jurídicos con el fin de evitar un jurado popular.
Según una de las hipótesis policial, Miguel Carcaño le dio un puñetazo a Marta del Castillo que le provocó una herida en la cara (posiblemente los labios) por la que sangró. Después, con un objeto contundente, le dio un golpe en el parietal izquierdo. Ese golpe acabó con la vida de la menor. Los investigadores tienen una gran sintonía con el juez que instruye la causa y le consideran el adecuado para resolver la muerte de la joven.
Los expertos recuerdan que el Guadalquivir es un río muy complicado, con mucha corriente, fango, sin visibilidad y con mucha basura y ramas. Inciden en que los dos últimos cadáveres que se encontraron en él, tardaron entre cinco y seis meses en aparecer.
Mientras tanto continua la búsqueda de la joven en el vertedero de Alcalá de Guadaria . Han pasado 28 días y no se han encontrado indicios de que esté allí. Los investigadores están molestos con las declaraciones de los políticos que han cuestionado su eficacia en el caso. Recuerdan unas duras palabras del líder del PP, Mariano Rajoy, en las que manifestó que «no es normal lo que está pasando» con el caso de Marta y «que la Policía no sea capaz de saber lo que está pasado».
Fuente: El Mundo.