lunes, 2 de marzo de 2009

La detención de un 'sospechoso' que huía fue el detonante Agresión multitudinaria a policías en Huelva capital

La calle Gonzalo de Berceo del barrio onubense de La Orden, conocido por su conflictividad social, se convirtió ayer en escenario de una batalla campal en la que varios agentes de la Policía Nacional fueron el objetivo de más de 70 personas, vecinos de la barriada, que desataron su ira contra los policías cuando procedían a la detención de un menor que había intentado huir cuando le pedían la documentación.

Fue alrededor de las 13.00 horas, y según explicó el secretario provincial de la Confederación de Policía (CEP), Rafael Álvarez, cuando los agentes se acercaron a dos jóvenes, que les resultaron «sospechosos», uno de ellos emprendió la huida, y al detenerlo comenzaron a llegar vecinos de la zona armados con adoquines, botellas, palos y bates de béisbol, que lanzaron contra los agentes.

Se vivieron momentos de máxima tensión. Hasta el lugar de los hechos llegaron dotaciones de refuerzo de la Policía Nacional, y un agente tuvo que hacer uso de su arma reglamentaria, que disparó al aire varias veces, para intentar dispersar a los agresores, entre 70 y 80 personas.

Como resultado de las agresiones, cinco agentes han sido heridos, uno de ellos más grave, que fue trasladado al Hospital Juan Ramón Jiménez de la capital onubense con un fuerte traumatismo en la cabeza provocado por el impacto de un adoquín. A última hora de la tarde fue dado de alta tras pasar varias horas en Observación.

Por su parte, los incidentes se saldaron con cuatro detenidos, los dos jóvenes identificados en un primer momento y sus progenitores.

Tras los incidentes, algunos vecinos decidieron continuar las protestas y quemaron varios contenedores de basura y coches aparcados en Gonzalo de Berceo. La situación no se calmó hasta bien entrada la tarde, y la Policía no abandonó la zona hasta las 19.30 horas, aunque afortunadamente la unidad de antidisturbios desplazada desde Sevilla a petición de la Subdelegación del Gobierno no tuvo que intervenir.

Los detenidos permanecen en la comisaría testificando, y hoy o mañana pasarán a disposición judicial.

La CEP en Huelva anunció ayer que se personará en la causa como acusación particular, ya que «actitudes como estas no son admisibles, que agentes sean agredidos cuando realizan su trabajo»

Fuente: El Mundo.-