viernes, 21 de agosto de 2009

ETA pierde en veinticuatro horas el doble de explosivo que en el 2008

La operación antiterrorista iniciada ayer en Francia ha permitido la incautación a ETA en apenas 24 horas de casi el doble de explosivo que se intervino a la banda terrorista en todo el año 2008, según datos recopilados por la agencia Vasco Press.

En las últimas 24 horas, la policía francesa ha recuperado más de 600 kilos de explosivo que ETA guardaba en sus zulos para cometer atentados, mientras que en 2008 el material intervenido ascendió a 385 kilos.

Entre esos 385 kilos de explosivo del pasado año había 78,5 kilos de polvo de aluminio, 35 de amonitol, diez de amonal, 2,5 de pentrita y otro tanto de cloratita. Sin embargo, la partida más importante fue la representada por el nitrato o el amonitrato que ascendió a 266,7 kilos.

También se recuperaron casi 70 litros de nitrometano, el combustible de aeromodelismo utilizado por ETA como reforzador del explosivo que procede de un robo cometido por la banda en Francia en el año 2007.

Aparte del material incautado, la banda terrorista empleó otros 926 kilos en las bombas que colocó a lo largo del pasado año. La suma de lo incautado y lo utilizado en atentados asciende a 1.310 kilos de explosivo que pasaron por las manos de ETA.

Uno de los zulos tenía material para fabricar 'decenas de bombas lapa'


El material descubierto en un zulo de ETA situado en la localidad de Camplong, cerca de Montpellier, podría haber servido para fabricar decenas de bombas lapa como las que se utilizaron en los últimos atentados mortales de la organización terrorista, que acabaron con la vida del inspector de policía Eduardo Puelles en Arrigorriaga (Vizcaya) y los guardias civiles Carlos Sáenz de Tejada García y Diego Salvá en Calvià (Mallorca).

De acuerdo con la información oficial facilitada sobre los dos zulos localizados en Francia, el de Camplong era el que tenía más material para la fabricación de artefactos explosivos. En los cinco bidones del escondite había "abundante material para la fabricación de artefactos explosivos", especialmente componentes electrónicos que hubieran permitido elaborar "decenas de bombas lapa".

Además, había dos revólveres de la marca Smith & Wesson del calibre 357 magnun, 2.600 cartuchos de munición calibre 38 sp, un silenciador marca Sig Sauer, 450 metros de cordón detonante, 83 detonadores artesanales, diez kilos de nitrato amónico, nitrato de sodio, varios libros de alcohol y acetona.

También había una tartera de plástico para la fabricación de bombas lapa con un sistema de dos pilas de botón ya preparado a falta de introducirle el explosivo.

El zulo contenía dos 'walkie-talkies', material de montaña, libros de electrónica, una gorra y una cazadora de un gendarme.

Por otro lado, en el zulo de Helette, del País Vasco francés, había herramientas para fabricar artefactos explosivos y documentación de ETA.

Estos dos escondites han sido hallados en el sur de Francia y se suman al localizado el miércoles en el marco de la operación que permitió el arresto ese mismo día de tres presuntos responsables del aparato logístico de ETA, Aitzol Etxaburu, Alberto Machaín y Andoni Sarasola. Estas personas eran los que suministraban el explosivo a los comandos etarras.

La operación permitió también el descubrimiento en Ferrières, en el departamento francés de los Altos Pirineos y a sólo 40 kilómetros de la frontera española, de un zulo con más de cien kilos de explosivos.

En concreto, unos cien de nitrato amónico y doce litros de nitrometano, componentes que sirven para la fabricación de amonitol, un explosivo de gran potencia, que ETA lo ha empleado en varias ocasiones.

Las detenciones se practicaron en una vivienda de Villarembert, en la región de Saboya, en la que había 4 revólveres, 42 detonadores industriales y una veintena de 'tuppers' o fiambreras "preparadas para explotar", según señaló el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Las fiambreras eran de tamaño pequeño y tenían "montado" el circuito eléctrico, pero en su interior no había todavía ni explosivos ni detonadores.



Fuente: El Mundo.-