lunes, 13 de abril de 2009

La Policía dejó escapar al principal fugitivo del 11-M

res meses después del 11-M, la Policía grabó en vídeo a un presunto autor material de la masacre, que ya se encontraba en busca y captura "por asesinato terrorista", en un domicilio de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) vigilado por las actividades islamistas de sus inquilinos. Se trata de Daoud Ouhnane, el principal fugitivo de la matanza por la contundencia de las pruebas que pesan contra él. De hecho, fue reconocido, años después, durante el juicio del 11-M como uno de los islamistas que subió a los trenes.
Daoud Ouhnane.

Daoud Ouhnane.

La Fiscalía aportó hace unas semanas las imágenes durante la vista de la operación Tigris para demostrar que los acusados en ese caso dieron cobijo en ese edificio -que conocían como Alkalaa (La Fortaleza de los Guerreros)- a este autor de la matanza cuando huyó de Madrid.

El propio Ministerio Público identifica en ellas al argelino Daoud Ouhnane. Sobre las imágenes aparece las fechas en las que se captaron: junio de 2004. Las Fuerzas de Seguridad ya conocían entonces el rostro de Ouhnane, puesto que desde un mes antes Interior había difundido su nombre y su fotografía -que fue publicada en todos los periódicos para dificultar sus movimientos en vísperas de la Boda Real- haciendo hincapié en que sus huellas habían aparecido en la furgoneta Kangoo.

El 20 de mayo de 2004, un informe de la Policía determinaba que a Daoud Ouhnane pertenecían las dos huellas que aparecieron sobre una bolsa azul de plástico que contenía los detonadores que fueron encontrados el 11 de Marzo en la Renault Kangoo aparcada frente a la estación de Alcalá de Henares.

Este indicio se sumaba a otros muy claros que ya se conocían entonces: el ADN de Ouhnane fue hallado en la casa de Morata de Tajuña en la que se habrían montado las bombas, donde las llamadas de su teléfono móvil lo sitúan en las noches previas a la matanza, y en el desescombro del piso de Leganés en el que se suicidaron siete islamistas aparecieron documentos y efectos personales a su nombre. Su rastro estaba en todos los escenarios del crimen, pero su cadáver no se encontró entre los de los suicidas.

El islamista Kamal Ahbar, uno de los principales acusados por la operación Tigris e inquilino durante meses de La Fortaleza de Santa Coloma, declaró en el jucio por el 11-M que Ouhnane puso dos mochilas bomba en los trenes de Madrid y que, luego, huyó hacia Pamplona -el rastro de su teléfono móvil lo sitúa en la localidad navarra de Corella al día siguiente del 11-M- para llegar a Santa Coloma en abril. Después, ambos habrían viajado juntos a Turquía y a Siria, desde donde Ouhnane habría viajado a Irak para participar en atentados suicidas. Según Ahbar, murió allí el 7 o el 8 de junio de 2005.


Fuente: El Mundo