martes, 14 de abril de 2009

Dos huidos del 11-M también vivían en la casa vigilada por la Policía

La Policía tuvo la oportunidad de arrestar a otros dos presuntos autores del 11-M. De acuerdo con los datos aportados en el juicio por la 'operación Tigris', los huidos Mohamed Afalah y Said Berraj también se alojaron en la casa de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) en la que la Policía grabó al principal huido de la masacre, Daoud Ouhnane. Ninguno de los tres fue detenido.
Así consta en las declaraciones policiales que My Mohamed Idriss Hachim prestó en mayo y septiembre de 2008, antes de su detención en la 'operación Amat'. El marroquí aseguró que su dos compatriotas se alojaron en el número 20 de la calle Sant Francesc en los meses posteriores a la masacre, el mismo periodo en el que la Policía grabó a Ouhnane.
La declaración de Idriss Hachim coincide con la prestada por Kamal Ahbar, acusado en 'Tigris'. La Policía le interrogó el pasado mes de octubre por otra operación antiterrorista. El argelino afirmó que Ouhnane, Berraj y Afalah estuvieron "al mismo tiempo" en la casa vigilada, conocida como Alkalaa (La fortaleza de los guerreros).

Antes de que llegaran a Santa Coloma, los rostros de Ouhnane, Afalah y Berraj habían sido divulgados por el Ministerio del Interior para facilitar su localización, después de que el juez Juan del Olmo ordenara su busca y captura por el 11-M.
Idriss Hachim relató a la Policía que llegó al piso un mes antes de los atentados del 11-M y que permaneció allí hasta el mes de julio. En la declaración prestada el 13 de mayo de 2008, explica que Berraj "llegó aproximadamente en junio de 2004 a la casa" y que durmió allí "varios días", aunque cree que vivía en otra casa del mismo municipio. Añade que «se movía de noche», aunque le explicaron que era "porque tenía problemas en Madrid con los papeles y la compra de la moto que aún no había pagado".
En una nueva declaración prestada dos semanas más tarde, la Policía le pide que amplíe detalles sobre sus contactos con Ouhnane y le exhibe las imágenes en las que ambos aparecen saliendo del domicilio vigilado.
Respecto a Berraj, precisa que le vio en la casa "entre mayo y junio de 2004" y que "sabe que Said [Berraj] permaneció en la casa durante varios días, de los cuales unos dormía en la casa de Sant Francesc y otros debía de dormir en una casa que se encontraba cercana a ésta, ya que los días que no dormía en el domicilio de Sant Francesc permanecía durante la noche fuera de la misma, regresando al día siguiente por la mañana".
Cuando la Policía vuelve a preguntarle cuántos autores del 11-M vio en la casa, el testigo dice que, además de Ouhnane y Berraj, reconoce en las fotografías a Mohamed Afalah, "a quien pudo observar que acudía a la casa en diversas ocasiones entre los meses de abril/mayo de 2004, sin poder concretar". Añade que Afalah -"tenía los ojos verdes e iba siempre con gorra", recuerda- parecía mantener "una relación de amistad" con quienes residían en la parte superior del inmueble, que según sus declaraciones anteriores eran los más radicales del grupo. A diferencia de lo ocurrido con Ouhnane, la Policía no le exhibe imágenes de Afalah y Berraj en el domicilio vigilado.
En el caso de la declaración de Ahbar, el islamista argelino explica que Afalah y Ouhnane "compartieron habitación" en la casa. El primero en llegar fue Afalah, "a final de abril de 2004, Berraj días después y Daoud [Ouhnane] después, estando los tres al mismo tiempo en la casa". Sobre Afalah, asegura que permaneció en la casa durante un mes.
En cuanto al papel concreto de cada uno en la masacre de Madrid, Ahbar especifica el de Ouhnane y Afalah: el primero colocó dos bombas en los trenes y el segundo, una.
De acuerdo con esa declaración, la presencia de los terroristas en la casa no era un secreto. "Gran número de personas que rezaban en la mezquita de Santa Coloma sabían que los huidos del atentado de Madrid se encontraban en la casa de Sant Francesc", afirma el argelino.
Existe un cuarto terrorista que seguía en busca y captura por el 11-M cuando Del Olmo concluyó su investigación. Se trata de Mohamed Belhadj, encargado de alquilar el piso de Leganés en el que se refugió la célula terrorista tras los atentados en los trenes. Idriss Hachim no le reconoce como uno de los inquilinos, aunque varios elementos apuntan a que también pudo pasar por allí.
El principal, que tras la explosión de Leganés huyó en coche junto a Afalah en dirección a Barcelona. Además, los investigadores de 'Tigris' sostienen que la red le envió dinero cuando ya se encontraba en Bélgica, hacia donde huyó tras pasar por Barcelona.

Fuente: El Mundo.