miércoles, 29 de julio de 2009

300 kilos de explosivo para causar una masacre en la casa cuartel de Burgos

Cargada con 300 kilos de explosivos y con una matrícula que coincidía con la de un vecino. Así dejaron los etarras la furgoneta que explotó la pasada madrugada en la casa cuartel de la Guardia Civil de Burgos, dejando 65 heridos. Los agentes encargados de la custodia del cuartel comprobaron anoche los datos de la furgoneta modelo Mercedes Vito de color blanco y creyeron que pertenecía a un vecino de la zona, al coincidir matrícula, marca y modelo, informaron a Europa Press fuentes de la investigación.

Los guardias civiles sospecharon de la furgoneta y de otro vehículo estacionado en la zona. Tras realizar las correspondientes comprobaciones llegaron a la conclusión de que era de un vecino, ya que los terroristas habían robado un coche similar, a la que le habían doblado las placas, que coincidían con la matrícula de esa persona.

Las citadas comprobaciones se realizaron alrededor de las diez de la noche, siete horas antes de que se produjera la explosión. Según las mismas fuentes, el coche cargado con explosivos -entre 200 y 300 kilos- fue aparcado por dos presuntos terroristas alrededor de las 14.15 horas de ayer a mediodía. Un tercer etarra les esperaba en otro coche para huir del lugar.

La potente furgoneta-bomba fue aparcada por los terroristas pasadas las 14.00 horas del martes, casi catorce horas antes de la explosión, según han confirmado a Efe fuentes de la investigación. El visionado de las cintas de las cámaras de seguridad instaladas en el perímetro del acuartelamiento ha permitido captar el momento en que los miembros de ETA dejaban estacionado el vehículo, minutos después de las dos de la tarde.

Según las mismas fuentes, por el momento no ha podido determinarse el número de terroristas que participaron en el atentado o cómo huyeron del lugar.

No hubo aviso

A dos días de que se cumplan 50 años de su fundación, ETA ha intentado perpetrar una masacre en un cuartel en el que dormían 120 personas, entre ellas 41 niños. La organización terrorista hizo estallar esta madrugada una furgoneta bomba con unos 200 kilos de explosivos, según algunas fuentes, junto a la casa cuartel de la Guardia Civil en Burgos.

Resultaron heridas 65 personas, todas ellas con carácter leve y que, tras ser atendidas la mayoría en un hospital, ya fueron dados de alta a primera hora de la tarde. El edificio de 14 plantas quedó gravemente dañado y sus primeros pisos, destrozados.

"Fue un gran atentado fallido que buscaba víctimas mortales", aseguró el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, tras visitar el lugar del ataque terrorista.

Rubalcaba no ha descartado que el vehículo utilizado en Burgos sea una de las furgonetas robadas en los últimos días en Francia por la banda terrorista.

No hubo llamada de advertencia y cuando el vehículo explotó a las 04.00 horas, junto a la parte trasera de la casa cuartel, los guardias civiles y sus familias dormían en sus camas sin haber podido ser desalojados.

Otras dos furgonetas robadas

El atentado de Burgos confirma las sospechas que en las últimas semanas mantenían las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, sobre la posibilidad de que la banda terrorista ETA introdujera desde Francia hasta tres furgonetas cargadas de explosivos para cometer atentados.

Con la información obtenida tras la detención en Francia de Iurgi Garitagoitia, Itziar Plaza y Asier Borrero, las Fuerzas de Seguridad extremaron la alerta. Además de la furgoneta que explotó esta madrugada, ETA puede estar planenado cometer nuevos atentados con otros dos vehículos robados en Francia, una Kangoo blanca y una Citroën Berlingo.

[foto de la noticia]

Fuente: El Mundo.-

Las vacaciones evitaron un daño mayor

El número de afectados ha sido mucho menor de lo que podría haber sido porque muchas personas están de vacaciones han comentado varios vecinos de la casa cuartel de la Guardia Civil en Burgos, el último objetivo de ETA en lo que va de año. De las 120 personas que había en el edificio en el momento de la explosión, 41 eran niños.

La explosión del coche bomba, cuya activación no fue avisada previamente por la banda terrorista, ha causado 54 heridos leves y grandes daños materiales, añadieron los vecinos afectados.

No todos los heridos a consecuencia de la explosión del coche bomba son residentes de la casa cuartel. De los 54 afectados con heridas leves, al menos 27 son residentes del citado edificio de la Avenida de Cantabria. Todos ellos están siendo atendidos por el Grupo de Intervención Psicológica en Desastres y Emergencias.

Un total de 90 familias habitan esta casa cuartel, situada a la salida de la capital burgalesa, aunque ahora estaba ocupada sólo por unas 43 familias al estar varias disfrutando de sus vacaciones, explicaron fuentes de la Guardai Civil.

Algunos de los lesionados han sido trasladados a la Residencia de Oficiales de la Guardia Civil y al polideportivo de la Policía Local, situado muy cerca de la Casa Cuartel, han explicado fuentes del Servicio de Emergencias 112.

Niños llorando

Ha sido sobre las 04.00 horas cuando un joven de unos 14 años, hijo de un guardia civil, se ha despertado al escuchar un "fuerte golpe", ha relatado el menor.

Se ha bajado de la cama, al poner los pies en el suelo ha visto que faltaba parte de un muro del edificio y parte del suelo y se ha palpado pensando que le había pasado algo.

Afortunadamente sólo ha sufrido un arañazo en la cara, ha podido salir por su propio pie, ha pedido un móvil a un periodista que estaba en la zona y ha llamado a sus familiares, en medio de la situación de confusión en que se encontraba el menor.

La Avenida de Cantabria, donde se produjo la explosión, en concreto en la parte trasera de la casa cuartel destinada a residencia que da a la calle Jerez, ha sido escenario de niños llorando debido al susto y otras escenas de pánico.

Entre las reacciones de los vecinos, se encuentra la de una mujer que llevaba un perrito pequeño en brazos y se ha aferrado a él fuertemente sin querer soltarlo en ningún momento.

Los vecinos del número 85 de la Avenida de Cantabria han sido desalojados de sus viviendas, aunque algunos de ellos ya habían bajado antes a la calle ante el temor de que el edificio pudiera sufrir algún daño importante porque parte de la fachada tiene grandes desperfectos.

Incluso desde la calle se puede ver el interior de muchas de las viviendas, entre ellas un salón y una habitación infantil de un piso cuyos habitantes se encontraban fuera, de vacaciones, circunstancia que en opinión de muchos de los residentes en la zona ha podido evitar daños mayores.

También los bajos comerciales de la zona, ha dicho el propietario de uno de ellos, han sufrido daños muy importantes por la onda expansiva.

Tardarán en volver a sus casas

La explosión ha originado un gran cráter en el suelo y ha obligado a cortar los servicios de agua y gas ante el temor de que se pudiera producir alguna fuga y en el caso del agua porque una tubería subterránea de conducción se ha visto dañada y arrojaba un gran chorro de agua.

Algunos de los vecinos han explicado que sólo en el primer vistazo a sus viviendas creen que no podrán volver a habitarlas en un tiempo.

En el lugar del suceso, un equipo de bomberos de Burgos ha estado retirando algunas partes de fachada y sobre todo ventanales para evitar el riesgo de que caigan a la calle.

Tras el suceso, el 112, envió al lugar del atentado una UVI móvil y tres ambulancias de soporte vital básico, medios a los que se han unido los recursos aportados por la Cruz Roja y Protección Civil del Ayuntamiento de Burgos, más tres ambulancias convencionales de la central de ambulancias de Burgos.

Para la atención de los heridos se han habilitado las instalaciones deportivas de la Policía Local de Burgos como puesto médico avanzado.

En este lugar se atiende a los heridos en la explosión, en principio leves con cortes y contusiones, y algunos de ellos han sido conducidos al Complejo Asistencial de Burgos.

La zona continúa acordonada por miembro del Cuerpo Nacional de Policía y Policía Local hasta unos 200 metros del lugar en el que se ha producido la explosión.

La casa-cuartel se encuentra a la salida de Burgos, por la Avenida de Cantabria y dispone de catorce alturas.


Fuente: El Mundo.-

TERRORISMO | Esta mañana por la Guardia Civil Detenidos dos presuntos miembros de Segi que hacían rifas para ayudar a ETA

Dos presuntos miembros de Segi, Iker Acero Martínez, y Alberto Martínez Gutiérrez, han sido detenidos esta mañana por la Guardia Civil que en estos momentos está registrando la sede de la página web Gaztesarea.net en el parque Martín Ugalde. El primero de los detenidos es el presidente de la empresa.

La organización juvenil de la izquierda 'abertzale', Segi, para financiar a la banda terrorista ETA suele poner papeletas de rifa a 1 euro y luego hay un sorteo.

Los dos arrestados publicaron en su página web los resultados de esa rifa organizada por Segi. Así que hicieron público que el boleto ganador fue el 38641.

El conocido surfista Iker Acero ha sido detenido en su domicilio de Barrika por efectivos de la Guardia Civil de paisano, según informó el Movimiento Pro-amnistía en su página web.

Acero, después de su detención, fue trasladado al parque Martin de Ugalde, en Andoain (Guipúzcoa), donde se encuentra la sede de dicha página web.

La detención de Alberto Martínez Gutiérrez, que es el responsable dela 'web' se ha producido en Artziniega, un pequeño pueblo al norte de Alava, a 55 kilómetros de Vitoria.


Fuente: El Mundo.-

Las Fuerzas de Seguridad, en alerta por otras dos furgonetas de ETA

Mientras la Guardia Civil trabaja para determinar el origen de la furgoneta bomba contra la casa cuartel de la Instituto Armado en Burgos y el 'modus operandi' del comando etarra, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado están alerta por otras dos furgonetas que la organización terrorista podría tener listas para atentar.

El vehículo utilizado en el atentado de esta noche es un modelo Mercedes Vito de color blanco, que llevaba placas de matrícula españolas correspondientes al vehículo de un vecino de una localidad de Burgos, pero no se descarta que proceda de Francia.

Las fuerzas de seguridad estaban en alerta desde hace algunas semanas ante el temor de que ETA intentara cometer un atentado con una furgoneta bomba. Estos datos se habían obtenido en investigaciones realizadas en Francia. Incluso se buscaban tres furgonetas sospechosas que podían estar en manos de ETA: una Kangoo blanca, una Mercedes Vito verde y una Citroën Berlingo blanca o verde.

La alerta se produjo por los datos obtenidos tras la detención en las cercanías de Pau de los terroristas Itziar Plaza, Asier Borrero y Iurgi Garitagoitia, vinculados a uno de los principales aparatos de la banda terrorista. No en vano, Plaza fue considerada por el Ministerio del Interior como una de las responsables del aparato militar de ETA. Además, las Fuerzas de Seguridad atribuían al grupo desarticulado, en conjunto, la función de abastecer al citado aparato de los materiales, infraestructuras y militantes necesarios.

Los especialistas del Instituto Armado buscan entre los restos del vehículo destruido por la explosión para tratar de recomponer el número de bastidor que permitirá identificar el origen de la furgoneta.

El vehículo podría haber sido cargado con unos 200 kilos de explosivo que, al estallar, provocaron heridas a 54 personas, 27 de ellos agentes de la Guardia Civil o familiares suyos, y ocasionaron cuantiosos daños materiales. Entre las víctimas hay dos mujeres embarazadas y seis niños.


Fuente: El Mundo.-

Rubalcaba: 'Iban contra la Guardia Civil y sus familias'

El atentado contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Burgos "buscaba víctimas mortales", por eso es un "gran atentado fallido". El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha afirmado que ETA no sólo quería atentar contra el Instituto Armado, sino que la bomba de "potencia importantísima" también iba dirigida "contra sus familias". Esta circunstancia, "le da un aspecto adicionalmente canalla".

Rubalcaba ha destacado el carácter "enloquecido" de los terroristas con esta acción. "Sabemos que son asesinos y salvajes, ahora también que están enloquecidos. Esto no les hace más fuertes, sino más peligrosos", ha alertado el titular de Interior tras recorrer la zona del atentado y visitar a las personas afectadas.

En las viviendas donde estalló la furgoneta bomba cargada con, según los primeros indicios, más de 200 kilos de explosivo, dormían casi 120 personas, de las cuales 41 son niños. "La mejor noticia es que ya no hay nadie en los hospitales", ha apuntado. Ahora se les está realojando.

Rubalcaba se ha encontrado un edificio gravemente afectado, donde la fuerte explosión ha destruido una buena parte de los muros que visten la fachada, dejando al desnudo numerosos pisos y enormes cantidades de escombros. "Horrendo", una "barbaridad", ha llegado a decir. En sus primeras declaraciones tras el atentado, ha comparecido junto al alcalde de Burgos, autoridades autonómicas y la 'lehendakari' en funciones.

El ministro del Interior ha advertido que estamos ante "una estrategia de violencia sostenida enloquecida" de ETA. Rubalcaba ha confirmado que las placas de la furgoneta estaban 'dobladas' y que es "probable" que el vehículo pudiera provenir de Francia. Sin embargo, no ha hecho referencia a si es una de las tres furgonetas que las Fuerzas de Seguridad buscan desde hace días y que la banda terrorista podría tener listas para atentar.

Fuente: El Mundo.-

Una bomba de ETA deja 46 heridos en un cuartel de la Guardia Civil en Burgos

Una furgoneta bomba ha hecho explosión en torno a las cuatro de la madrugada de este miércoles junto a una casa cuartel de la Guardia Civil en Burgos, entre la calle de Jerez y la avenida de Cantabria, según informaron fuentes policiales que confirmaron la existencia de hasta 46 heridos, entre ellos varios guardias civiles, si bien todos ellos de carácter leve.

La mayoría de los heridos sufrieron el alcance de cristales rotos de estos inmuebles; 38 de ellos fueron trasladados al hospital General Yagüe. Asimismo, en el gimnasio de las instalaciones de la Policía Local se instaló un puesto médico avanzado para atenderlos. El Grupo de Intervención Psicológica en Desastres y Emergencias atiende a los miembros de las 43 familias afectadas.

El vehículo, aparcado en la parte posterior del cuartel, donde residen los agentes con sus familias, provocó un enorme cráter en el suelo así como cuantiosos daños en el mismo edificio, afectando a sus 14 plantas, de las que las dos primeras quedaron totalmente destrozadas. Asimismo, la onda expansiva causó destrozos en varios edificios colindantes, entre ellos las oficinas de la Policía Local y se rompieron algunas canalizaciones de agua. Se investiga qué tipo de vehículo fue utilizado, aunque la Policía dice que "está completamente destrozado y sus restos están calcinados".

Según las primeras pesquisas por parte de las fuerzas de seguridad, no se produjo ningún aviso previo a la explosión, atribuida a la banda terrorista ETA. Además, fuentes de la investigación señalan la posibilidad de que este ataque fuera realizado con una furgoneta bomba robada en Francia.

Graves daños en la zona

La onda expansiva provocó la mayor parte de los destrozos en los edificios colindantes, once pisos, según confirmó el delegado de la Junta de Castilla y León en Burgos, Jaime Mateu. Además, calificó de "milagro" el que no hubiera que lamentar más daños personales, a lo que ayudó también que muchas de las familias de los agentes se encontraban de vacaciones.

Se trata del atentado más fuerte de la banda terrorista ETA tras el que el pasado mes de junio le costó la vida a Eduardo Antonio Puelles García, inspector de la brigada de información del Cuerpo Nacional de Policía. En esa ocasión, los terroristas le colocaron una bomba lapa en los bajos de su vehículo.

Sin embargo, la última acción violenta de la banda se remonta a la noche del 9 al 10 de julio, cuando un artefacto explosivo causó graves daños materiales en la sede del PSE de Durango, en Vizcaya, sin provocar heridos.

Otros seis atentados más en 2009

Además, durante 2009 se han producido otras seis acciones. En enero, el objetivo fue un repetidor de televisión de la localidad de Hernani (Guipúzcoa) y provocó daños materiales.

Al mes siguiente, el 9 de febrero, un coche bomba explotó frente a la sede de la constructora Ferrovial Agromán en Madrid, en la zona conocida como Campo de las Naciones, sin causar víctimas aunque sí daños materiales. Ferrovial Agromán es una de las empresas que participa en las obras para construcción del Tren de Alta Velocidad del País Vasco, amenazadas por ETA.

El 23 de febrero una bomba destrozó la sede del Partido Socialista de Euskadi (PSE) en Lazkao (Guipúzcoa), aunque no causó víctimas. Un comunicante anónimo anunció dos horas antes la explosión en una llamada telefónica a la DYA de San Sebastián.

El 26 de marzo una bomba compuesta por unos dos kilos de explosivo estalló en el muro que circunda el chalé en Amorebieta (Vizcaya) del empresario Juan Manuel Arana, presidente de la empresa Astilleros de Murueta. La explosión produjo pequeños destrozos en el muro y en una caseta en la que se guardaban aperos.

ETA explosionó otro artefacto el 6 de mayo en un repetidor situado en un puerto de montaña del municipio cántabro de Guriezo, al día siguiente de la investidura del socialista Patxi López como lehendakari.


Fuente: El Mundo.-

viernes, 10 de julio de 2009

Interior revela el uso de cloratita y la participación de una segunda persona

El artefacto explosivo que anoche causó importantes daños en la sede socialista de Durango y en varios inmuebles de alrededor estaba compuesto por más de 3 kilos de cloratita, según el departamento de Interior del Gobierno vasco, que revela además que en el atentado habría participado al menos una segunda persona, según se deduce de las primeras investigaciones practicadas por la Ertzaintza.

La Policía vasca confirma que pocos minutos después de las once de la noche un testigo avisaba a la policía local de Durango de que acababa de ver a una persona encapuchada, al parecer un varón, depositando un paquete junto a la casa del pueblo de Durango. Tras dejar el artefacto, el individuo se habría marchado del lugar en un coche, al volante del cual se encontraba una segunda persona.

El explosivo estaba depositado en una caja de cartón, envuelta a su vez por una bolsa de plástico de color negro. De inmediato, patrullas de la Ertzaintza se desplazaban al lugar y acordonaban el entorno, cortando además varias calles de los alrededores. Rápidamente procedían a desalojar el edificio y los portales colindantes.

Minutos antes de la medianoche se producía la explosión, sin que se hubiera registrado ninguna llamada previa. La deflagración, además de importantes daños en la sede socialista y en los inmuebles de los alrededores provocaba también una peligrosa fuga de gas, que tenía que ser atajada por técnicos especializados, lo que demoraba el retorno de los vecinos a sus viviendas hasta pasadas las tres de la madrugada.

En estos momentos, culminada la retirada de evidencias en el lugar por parte de los especialistas de la Ertzaintza, se ha iniciado ya la investigación, que incluye medidas como el análisis de todas las videograbaciones de la zona, con el objeto de identificar y poner a disposición de la justicia a los autores del atentado.


Fuente: El Mundo.-