jueves, 23 de abril de 2009

El enlace de ETA y el IRA mostraba de guía en Belfast la 'ruta del terrorismo'



Alto, corpulento y desgarbado, Arturo Villanueva se movía por Belfast como pez en el agua. Lo hizo durante cuatro años hasta el miércoles, cuando la policía norirlandesa llamó a su puerta. La Fiscalía le acusa de pertenecer a una organización terrorista (Haika) y las Fuerzas de Seguridad sospechan que ha funcionado como canal de relación entre ETA y el movimiento republicano norirlandés.
El caso recayó sobre Tom Burgess, el juez que tiene entre manos la entrega de Iñaki de Juana a la Justicia española. Villanueva -al que defiende el mismo bufete de abogados que representa a De Juana- no requirió como él la presencia de un intérprete y siguió la sesión esposado y acompañado por su letrado, Niall Murphy. Éste dijo que su cliente se oponía a la extradición y solicitó para él libertad condicional.
El juez se avino a concederla y le puso a Villanueva las mismas condiciones que en su día fijó para De Juana: presentarse todos los días en comisaría, no salir del Ulster, entregar su pasaporte -caducado por cierto desde el 4 de octubre de 2005- y respetar un severo toque de queda.
Guía en Belfast
En este punto hubo un ligero rifirrafe entre la defensa y la Fiscalía. Básicamente porque el acusado solicitó relajar sus condiciones para poder fichar en casa a las 22.00 horas y no a las 20.00 como De Juana. Alegó que lo requiere el negocio turístico que regenta y como prueba presentó una octavilla que da cuenta de su trabajo como guía en Belfast y en otros puntos de Irlanda del Norte. Según ha podido saber EL MUNDO, Villanueva se instaló en Belfast hace tres o cuatro años y reparte su tiempo entre la presentación de un programa sobre asuntos vascos en la radio republicana Féile FM y la organización de excursiones por los santuarios del terrorismo norirlandés.
Al final, el magistrado accedió a relajarle el toque de queda de forma que el acusado tendrá que estar en casa entre las 21.00 horas y las 7.00 del día siguiente. Una hora menos de lo que pedía, pero una más de lo que en principio había fijado el juez. En este trance, por cierto, la Fiscalía expresó sus dudas sobre el negocio de Villanueva y reveló que en realidad lleva años viviendo de la beneficencia del Estado británico gracias al mismo subsidio que pidió en noviembre Iñaki de Juana.
El juez Burgess fijó la próxima vista para el miércoles 13 de mayo y dejó en libertad al acusado previo pago de una fianza de 5.000 libras, unos 5.600 euros al cambio actual. Frente a la fachada de los juzgados, una veintena de personas con ikurriñas se concentraron en solidaridad con el detenido. Entre ellos, miembros de la nutrida comunidad vasca de Belfast y el dirigente del Sinn Fein David Kennedy.
Un viejo conocido de la Justicia española
Arteaga, con 32 años, es un viejo conocido de la Justicia española. En el pasado fue detenido hasta en seis ocasiones. La mayoría por delitos menores, entre ellos sendas agresiones a policías y actos de vandalismo contra una sucursal bancaria. Entre marzo y diciembre de 2001, estuvo en la cárcel de Soto del Real después de ser detenido junto a otras 14 personas por su pertenencia a la organización juvenil Haika, heredera de la antigua Jarrai. Entonces quedó en libertad tras pagar una fianza de 2.400 euros. Una circunstancia que aprovechó para darse a la fuga.
Las Fuerzas de Seguridad sospechan que, durante su estancia en Belfast, Villanueva ha ejercido de enlace entre ETA y el movimiento republicano norirlandés. Son datos que no constan en su ficha policial, donde sí se dice que llegó a ser el responsable de Haika en Navarra.
Según fuentes policiales, Villanueva era presuntamente miembro de Ekin, el guardián de la ortodoxia de la banda dentro de Haika. Interior sospecha que su decisión de huir la tomó por él la organización, que lo habría utilizado para tener contacto permanente con dirigentes del Sinn Fein y con miembros del IRA antiguo.
De hecho, cuando detectaron su presencia en el Ulster hace un año, a los expertos de la lucha antiterrorista les llamó la atención la fuerte carga política de las actividades de Villanueva y la desenvoltura con la que se movía en los círculos republicanos. Y la función que ha venido desarrollando ha hecho que algunos expertos, al elaborar sus hipótesis sobre la estructura actual de la dirección de ETA, vinculasen su nombre al aparato político.
Según fuentes de la Audiencia Nacional, antes de ejecutar la orden de detención, el Reino Unido solicitó información complementaria. El fiscal le acusa de pertenencia a banda armada en grado de dirigente. Para otros procesados en situación similar, ha pedido 10 años. Se sentaría en el banquillo junto con otros siete acusados. Él era el único que faltaba por localizar antes del inicio del juicio, informa Manuel Marraco.
Fuente: El Mundo.

ETA iba a atentar con una furgoneta bomba en vísperas de la investidura de López


El ministro español del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, confirmó que ETA quería atentar con una furgoneta bomba en torno a los días de la investidura como 'lehendakari' del socialista Patxi López, de acuerdo con la documentación incautada al número uno de la banda, Jurdan Martitegi.
En rueda de prensa en Londres, donde se entrevistó con la ministra británica del Interior, Jacqui Smith, Rubalcaba aseguró que "había un documento del cual se deduce que la pretensión que tenía (Martitegi) era entregar un vehículo, en este caso una furgoneta probablemente con explosivos a este comando a finales del presente mes".
"Todo apunta a que Martitegi quería hacer entrega de la furgoneta cargada de explosivos a este comando, que la podía haber utilizado en los días cercanos al debate de investidura, para hacerse presente, que ese es su gran objetivo", dijo. Ese debate se celebrará los días 4 y 5 de mayo próximos.


En su comparecencia ante los medios en el consulado español en la capital británica, Rubalcaba añadió que esta hipótesis se sostiene en la coincidencia en el tiempo con la investidura y en que "ETA tiene la nefasta manía de querer estar siempre presente en los grandes acontecimientos de la vida política".


Sobre el lugar donde ETA preparaba el atentado, el ministro dijo no tener ese dato y negó las informaciones acerca de que se produjeron disparos durante la detención en el sur de Francia del considerado jefe del aparato militar de la banda terrorista.
Curso de instrucción para un comando asentado en Vitoria
El jefe militar de ETA fue capturado el sábado en una operación policial que permitió la detención de otros ocho etarras y la desarticulación de un nuevo comando integrado por 'legales' que preparaba este ataque. Según los detalles que dio el ministro un día después, una reunión entre el jefe de ese comando, Alexander Uriarte, y Martitegi permitió la captura del 'número uno' de la banda terrorista. Al parecer, en esa cita el jefe de comandos etarra iba a darle a Uriarte un cursillo de adiestramiento para preparar ese próximo ataque.


La organización terrorista señaló al Gobierno de Patxi López como "objetivo prioritario" de su macabra estrategia en un reciente comunicado con motivo del Día de Aberri Eguna (Día de la Patria Vasca).
En la rueda de prensa que dio Rubalcaba el domingo se le preguntó sobre la hipótesis de un atentado contra el nuevo Gobierno vasco, ya que el jefe del comando residía en Vitoria, sede de las instituciones vascas, el mismo lugar donde se detuvo a tres de los seis etarras capturados en España. Entonces, el ministro sólo comentó que se trataba de una "hipótesis geográfica" que lógicamente la Policía "tiene en la cabeza después de las amenazas de ETA".
'Es evidente' que existe el debate interno en ETA
Rubalcaba también se refirió al debate interno acerca de la conveniencia de seguir o no con la violencia y reiteró que "es evidente" que el mismo existe. "Si alguien quiere debatir sobre si va a haber diálogo o no, la respuesta es que no pierda el tiempo porque no lo va a haber. El pasado nunca vuelve", manifestó.


"Ahora -continuó- si alguien quiere debatir sobre si se dejan las armas o no, ese es un debate pertinente, en el bien entendido de que las dejan o las dejan. O las dejan por las buenas o el Estado acabará obligando a ETA a dejar las armas". "El Estado lo intentó tres veces y desgraciadamente las tres veces salió mal, las tres veces por culpa de ETA. No habrá una cuarta", concluyó.
El titular de Interior explicó que en su reunión con Smith hablaron, entre otros temas, del terrorismo islamista, dado que España y el Reino Unido son dos de los países que lo han sufrido con más virulencia e impulsaron la colaboración y el intercambio de información para poder hacer frente con más garantías a esta amenaza.


Fuente: El Mundo.-

Interior retiró a la Guardia Civil de la operación contra Martitegi

En esta ocasión, no se produjeron incidentes entre Cuerpos. La Policía había comenzado la investigación, y la Policía fue la que finalizó la actuación contra la organización terrorista ETA.
Que las investigaciones entre servicios de inteligencia se cruzaran en la lucha contra ETA es y, probablemente, será, una constante. Y que fruto de esta situación han sido múltiples las ocasiones en que los servicios policiales se han visto perjudicados también es un hecho real, aunque oficialmente silenciado.
Pero en la actuación concretada el pasado sábado en Francia y en el País Vasco, la coordinación entre Policía y Guardia Civil ha funcionado. La Policía estaba tras la pista de los integrantes del denominado grupo de Vitoria desde hacía años. Y, además, había judicializado ya varias actuaciones con los titulares de los juzgados 2 (Ismael Moreno), y 5 (Baltasar Garzón) de la Audiencia Nacional.
El pasado lunes, Moreno se inhibió en favor de Garzón. El control sobre estos sospechosos era muy intenso. Desde octubre, el seguimiento estuvo ya judicializado en la Audiencia Nacional, según han explicado a este periódico fuentes de la investigación.
En concreto, las pesquisas se centraban sobre Alexander Uriarte, presunto responsable del comando al que el dirigente de ETA Jurdan Martitegi estaba entrenando para perpetrar atentados. El segundo seguimiento principal se centraba en Asier Ortiz de Guinea, considerado como 'número dos' de este comando que tenía previsto perpetrar un atentado con furgoneta bomba en vísperas de la toma de posesión de Patxi López como lehendakari. Uriarte y Ortiz de Guinea, junto con Igor García y Gorka Iriarte formaban el comando que iba a atentar en el País Vasco.
Pero los servicios de información policiales del País Vasco no fueron los únicos que llegaron a la conclusión de que estos sospechosos podían formar parte de las estructuras estables de la organización terrorista y de que, incluso, estuvieran intentado organizarse como comando.
El Centro Nacional de Inteligencia y la Guardia Civil también habían puesto su punto de mira en estos presuntos terroristas. En otras ocasiones, la guerra entre cuerpos hubiera saltado. Alguno de los servicios hubiera intentado imponerse al otro, de forma descoordinada. «Hubieran intentado arrebatarse la pieza y unos a otros», indican expertos en la lucha antiterrorista.
Pero esta vez, las chispas no saltaron. El organismo creado por el Ministerio del Interior para evitar estas situaciones funcionó y evitó futuros problemas. Sobre la mesa del Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista (CNCA) se pusieron los datos de ambos cuerpos.
Por una parte, la Policía Nacional informó en ese órgano de todos los datos que tenía sobre estos sospechosos y la Guardia Civil también descubrió sus cartas. El organismo presidido por el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, no tuvo dudas. La investigación sobre este comando y sus seguimientos correría a cargo de la Policía Nacional. Ni malos entendidos, ni equívocos, ni zancadillas. Todo quedó cerrado en esta reunión que se celebró en la sede del CNCA el pasado mes de enero.
Y es que la Brigada Provincial de Información de Vitoria tenía muy avanzadas las pesquisas. Según explicaron fuentes de la investigación, sobre el grupo de Vitoria dirigido por Uriarte, la Policía Nacional puso sobre la mesa casi una treintena de indicios contra ellos. Por su parte, la Guardia Civil había dado con esos sospechosos mucho más tarde que la Policía y había obtenido únicamente cinco datos que apuntaban a su eventual peligrosidad. Alguno de estos datos fue facilitado por el CNI al Instituto Armado.
No solo el hecho de que llevaba más tiempo con la lupa puesta sobre los sospechosos y que, además, tenían ya una treintena de indicios contra ellos, sino que también fue determinante a la hora de ratificar la investigación para la Policía el hecho de que estuviera ya judicializadas sus pesquisas en la Audiencia Nacional.
Como ya explicó el martes el diario EL MUNDO, los principales integrantes del comando desmantelado en la operación contra Martitegi eran viejos conocidos de las Fuerzas de Seguridad. Iriate y Ortiz de Guinea ya figuraban en la documentación incautada al dirigente de ETA Ibon Fernández Iradi, Susper, en 2002.
De hecho, el también jefe de ETA Garikoitz Azpiazu Txeroki, los dio por comandos y no los quiso utilizar para formar un comando, pese a su gran «voluntarismo». Los especialistas consultados por EL MUNDO destacaron el hecho de que, por separado, la Policía y la Guardia Civil llegaran a identificar a los sospechosos. «Eso demuestra su profesionalidad», indican estos analistas.

Fuente: El Mundo.-

Prisión para cuatro de los etarras detenidos el sábado en el País Vasco



El juez Baltasar Garzón ha ordenado esta madrugada el ingreso en prisión de cuatro de los cinco detenidos el pasado sábado en el País Vasco en la última operación antiterrorista desarrollada por la Policía tras el arresto horas antes en Francia del presunto jefe del "aparato militar" de ETA, Jurdan Martitegi.
Se trata de Igor García Ochoa, Asier Ortiz De Guinea, arrestados los dos en Vitoria, Sergio Bravo Saez Urabain, que lo fue en Bilbao, y Gorka Iriarte, detenido en la localidad guipuzcoana de Rentería, a quienes el juez de la Audiencia Nacional acusa de colaboración y/o integración en ETA.
A Jonathan Guerra Tejero, arrestado también en la capital alavesa, Garzón le ha prorrogado su detención hasta el próximo viernes, cuando decidirá sobre su situación procesal.
Los interrogatorios de los detenidos, en los que ha estado presente el fiscal de la Audiencia Nacional Juan Moral, han comenzado pasadas las 18:30 horas y se han prolongado durante más de seis horas.
Las primeras investigaciones de la Policía apuntan a que estos cinco detenidos, junto con los dos arrestados en Francia y que estaban en compañía de Martitegi en el momento de su detención -Alexander Uriarte y Gorka Azpitarte-, pretendían formar un 'comando' en Álava.
El primer objetivo de este nuevo 'comando' sería atentar en las próximas semanas en coincidencia con la toma de posesión a principios del mes de mayo del socialista Patxi López como nuevo lehendakari.
Pretendían atentar en la investidura de López
"Todo apunta a que Martitegi quería hacer entrega de una furgoneta cargada de explosivos a este comando, que la podía haber utilizado en los días cercanos al debate de investidura, para hacerse presente, que ese es su gran objetivo", según desveló el pasado lunes el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Junto con estos cinco jóvenes fue también arrestada en Vitoria Olaritz Aracama Moreno, aunque fue puesta en libertad el 20 de abril.
Por otra parte, la Justicia francesa abrió el miércoles una investigación preliminar por asociación de malhechores con fines terroristas a Martitegi, Uriarte y Azpitarte, que fueron trasladados la pasada madrugada a la capital francesa desde Montpellier (sur), según han informado fuentes judiciales.
A estos tres presuntos etarras se les investigará por posesión, transporte y fabricación de explosivos, así como por posesión y transporte de armas y municiones.
Además pesan sobre los tres cargos de robo como miembros de una banda organizada de vehículo, armas y matrículas de vehículos, según han señalado las mismas fuentes, que han agregado que también serán investigados por los delitos de posesión de documentación administrativa falsa y uso de matrículas de vehículos falsificadas. También se les imputa el cargo de ocultación de extorsión como miembros de una banda organizada en relación con una empresa terrorista.
El pasado martes el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz procesó a Martitegi por colocar una furgoneta-bomba en la casa cuartel de la Guardia Civil de Legutiano (Álava) que al explotar mató al agente Juan Manuel Piñuel el 14 de mayo del 2008.
Pedraz, que procesó también a otros tres presuntos etarras -Aitor Cotano Sinde, Eneko Zarrabeitia Salterain y Arkaitz Goicoechea Basabe- y a un supuesto colaborador, Iñigo Gutiérrez Carrillo, acusa a Martitegi de asesinato terrorista, lesiones terroristas, estragos terroristas y robo de vehículo con fines terroristas, imputaciones por las que se pedirá a Francia su entrega.


Fuente: El Mundo.

martes, 14 de abril de 2009

Atribuyen al 'desgobierno' policial la huida de tres sospechosos del 11-M

La Confederación Española de Policía (CEP) atribuyó al "desgobierno" existente en este cuerpo de seguridad que no se detuviera en su momento a tres sospechosos del 11-M que estaban vigilados.

Ignacio López, secretario general de la CEP, valoraba así, en declaraciones a Servimedia, que el diario EL MUNDO informe de que la Policía llegó a tener controlados en junio de 2004 a tres sospechosos del 11-M en un domicilio de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona).

A este respecto, el secretario general de la CEP señaló que no son suficientes las explicaciones dadas por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. A su juicio, "difícilmente la ciudadanía se va a quedar tranquila observando cómo se pueden escapar" estos acusados del 11-M.

López añadió que lo sucedido con estos acusados de los atentados de Madrid "no deja de ser otra muestra más del desconcierto, el desgobierno que se vive en la Policía, donde pase lo que pase, no pasa nada".


Fuente: El Mundo.

Dos huidos del 11-M también vivían en la casa vigilada por la Policía

La Policía tuvo la oportunidad de arrestar a otros dos presuntos autores del 11-M. De acuerdo con los datos aportados en el juicio por la 'operación Tigris', los huidos Mohamed Afalah y Said Berraj también se alojaron en la casa de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) en la que la Policía grabó al principal huido de la masacre, Daoud Ouhnane. Ninguno de los tres fue detenido.
Así consta en las declaraciones policiales que My Mohamed Idriss Hachim prestó en mayo y septiembre de 2008, antes de su detención en la 'operación Amat'. El marroquí aseguró que su dos compatriotas se alojaron en el número 20 de la calle Sant Francesc en los meses posteriores a la masacre, el mismo periodo en el que la Policía grabó a Ouhnane.
La declaración de Idriss Hachim coincide con la prestada por Kamal Ahbar, acusado en 'Tigris'. La Policía le interrogó el pasado mes de octubre por otra operación antiterrorista. El argelino afirmó que Ouhnane, Berraj y Afalah estuvieron "al mismo tiempo" en la casa vigilada, conocida como Alkalaa (La fortaleza de los guerreros).

Antes de que llegaran a Santa Coloma, los rostros de Ouhnane, Afalah y Berraj habían sido divulgados por el Ministerio del Interior para facilitar su localización, después de que el juez Juan del Olmo ordenara su busca y captura por el 11-M.
Idriss Hachim relató a la Policía que llegó al piso un mes antes de los atentados del 11-M y que permaneció allí hasta el mes de julio. En la declaración prestada el 13 de mayo de 2008, explica que Berraj "llegó aproximadamente en junio de 2004 a la casa" y que durmió allí "varios días", aunque cree que vivía en otra casa del mismo municipio. Añade que «se movía de noche», aunque le explicaron que era "porque tenía problemas en Madrid con los papeles y la compra de la moto que aún no había pagado".
En una nueva declaración prestada dos semanas más tarde, la Policía le pide que amplíe detalles sobre sus contactos con Ouhnane y le exhibe las imágenes en las que ambos aparecen saliendo del domicilio vigilado.
Respecto a Berraj, precisa que le vio en la casa "entre mayo y junio de 2004" y que "sabe que Said [Berraj] permaneció en la casa durante varios días, de los cuales unos dormía en la casa de Sant Francesc y otros debía de dormir en una casa que se encontraba cercana a ésta, ya que los días que no dormía en el domicilio de Sant Francesc permanecía durante la noche fuera de la misma, regresando al día siguiente por la mañana".
Cuando la Policía vuelve a preguntarle cuántos autores del 11-M vio en la casa, el testigo dice que, además de Ouhnane y Berraj, reconoce en las fotografías a Mohamed Afalah, "a quien pudo observar que acudía a la casa en diversas ocasiones entre los meses de abril/mayo de 2004, sin poder concretar". Añade que Afalah -"tenía los ojos verdes e iba siempre con gorra", recuerda- parecía mantener "una relación de amistad" con quienes residían en la parte superior del inmueble, que según sus declaraciones anteriores eran los más radicales del grupo. A diferencia de lo ocurrido con Ouhnane, la Policía no le exhibe imágenes de Afalah y Berraj en el domicilio vigilado.
En el caso de la declaración de Ahbar, el islamista argelino explica que Afalah y Ouhnane "compartieron habitación" en la casa. El primero en llegar fue Afalah, "a final de abril de 2004, Berraj días después y Daoud [Ouhnane] después, estando los tres al mismo tiempo en la casa". Sobre Afalah, asegura que permaneció en la casa durante un mes.
En cuanto al papel concreto de cada uno en la masacre de Madrid, Ahbar especifica el de Ouhnane y Afalah: el primero colocó dos bombas en los trenes y el segundo, una.
De acuerdo con esa declaración, la presencia de los terroristas en la casa no era un secreto. "Gran número de personas que rezaban en la mezquita de Santa Coloma sabían que los huidos del atentado de Madrid se encontraban en la casa de Sant Francesc", afirma el argelino.
Existe un cuarto terrorista que seguía en busca y captura por el 11-M cuando Del Olmo concluyó su investigación. Se trata de Mohamed Belhadj, encargado de alquilar el piso de Leganés en el que se refugió la célula terrorista tras los atentados en los trenes. Idriss Hachim no le reconoce como uno de los inquilinos, aunque varios elementos apuntan a que también pudo pasar por allí.
El principal, que tras la explosión de Leganés huyó en coche junto a Afalah en dirección a Barcelona. Además, los investigadores de 'Tigris' sostienen que la red le envió dinero cuando ya se encontraba en Bélgica, hacia donde huyó tras pasar por Barcelona.

Fuente: El Mundo.

lunes, 13 de abril de 2009

La Policía dejó escapar al principal fugitivo del 11-M

res meses después del 11-M, la Policía grabó en vídeo a un presunto autor material de la masacre, que ya se encontraba en busca y captura "por asesinato terrorista", en un domicilio de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) vigilado por las actividades islamistas de sus inquilinos. Se trata de Daoud Ouhnane, el principal fugitivo de la matanza por la contundencia de las pruebas que pesan contra él. De hecho, fue reconocido, años después, durante el juicio del 11-M como uno de los islamistas que subió a los trenes.
Daoud Ouhnane.

Daoud Ouhnane.

La Fiscalía aportó hace unas semanas las imágenes durante la vista de la operación Tigris para demostrar que los acusados en ese caso dieron cobijo en ese edificio -que conocían como Alkalaa (La Fortaleza de los Guerreros)- a este autor de la matanza cuando huyó de Madrid.

El propio Ministerio Público identifica en ellas al argelino Daoud Ouhnane. Sobre las imágenes aparece las fechas en las que se captaron: junio de 2004. Las Fuerzas de Seguridad ya conocían entonces el rostro de Ouhnane, puesto que desde un mes antes Interior había difundido su nombre y su fotografía -que fue publicada en todos los periódicos para dificultar sus movimientos en vísperas de la Boda Real- haciendo hincapié en que sus huellas habían aparecido en la furgoneta Kangoo.

El 20 de mayo de 2004, un informe de la Policía determinaba que a Daoud Ouhnane pertenecían las dos huellas que aparecieron sobre una bolsa azul de plástico que contenía los detonadores que fueron encontrados el 11 de Marzo en la Renault Kangoo aparcada frente a la estación de Alcalá de Henares.

Este indicio se sumaba a otros muy claros que ya se conocían entonces: el ADN de Ouhnane fue hallado en la casa de Morata de Tajuña en la que se habrían montado las bombas, donde las llamadas de su teléfono móvil lo sitúan en las noches previas a la matanza, y en el desescombro del piso de Leganés en el que se suicidaron siete islamistas aparecieron documentos y efectos personales a su nombre. Su rastro estaba en todos los escenarios del crimen, pero su cadáver no se encontró entre los de los suicidas.

El islamista Kamal Ahbar, uno de los principales acusados por la operación Tigris e inquilino durante meses de La Fortaleza de Santa Coloma, declaró en el jucio por el 11-M que Ouhnane puso dos mochilas bomba en los trenes de Madrid y que, luego, huyó hacia Pamplona -el rastro de su teléfono móvil lo sitúa en la localidad navarra de Corella al día siguiente del 11-M- para llegar a Santa Coloma en abril. Después, ambos habrían viajado juntos a Turquía y a Siria, desde donde Ouhnane habría viajado a Irak para participar en atentados suicidas. Según Ahbar, murió allí el 7 o el 8 de junio de 2005.


Fuente: El Mundo