jueves, 23 de abril de 2009

Interior retiró a la Guardia Civil de la operación contra Martitegi

En esta ocasión, no se produjeron incidentes entre Cuerpos. La Policía había comenzado la investigación, y la Policía fue la que finalizó la actuación contra la organización terrorista ETA.
Que las investigaciones entre servicios de inteligencia se cruzaran en la lucha contra ETA es y, probablemente, será, una constante. Y que fruto de esta situación han sido múltiples las ocasiones en que los servicios policiales se han visto perjudicados también es un hecho real, aunque oficialmente silenciado.
Pero en la actuación concretada el pasado sábado en Francia y en el País Vasco, la coordinación entre Policía y Guardia Civil ha funcionado. La Policía estaba tras la pista de los integrantes del denominado grupo de Vitoria desde hacía años. Y, además, había judicializado ya varias actuaciones con los titulares de los juzgados 2 (Ismael Moreno), y 5 (Baltasar Garzón) de la Audiencia Nacional.
El pasado lunes, Moreno se inhibió en favor de Garzón. El control sobre estos sospechosos era muy intenso. Desde octubre, el seguimiento estuvo ya judicializado en la Audiencia Nacional, según han explicado a este periódico fuentes de la investigación.
En concreto, las pesquisas se centraban sobre Alexander Uriarte, presunto responsable del comando al que el dirigente de ETA Jurdan Martitegi estaba entrenando para perpetrar atentados. El segundo seguimiento principal se centraba en Asier Ortiz de Guinea, considerado como 'número dos' de este comando que tenía previsto perpetrar un atentado con furgoneta bomba en vísperas de la toma de posesión de Patxi López como lehendakari. Uriarte y Ortiz de Guinea, junto con Igor García y Gorka Iriarte formaban el comando que iba a atentar en el País Vasco.
Pero los servicios de información policiales del País Vasco no fueron los únicos que llegaron a la conclusión de que estos sospechosos podían formar parte de las estructuras estables de la organización terrorista y de que, incluso, estuvieran intentado organizarse como comando.
El Centro Nacional de Inteligencia y la Guardia Civil también habían puesto su punto de mira en estos presuntos terroristas. En otras ocasiones, la guerra entre cuerpos hubiera saltado. Alguno de los servicios hubiera intentado imponerse al otro, de forma descoordinada. «Hubieran intentado arrebatarse la pieza y unos a otros», indican expertos en la lucha antiterrorista.
Pero esta vez, las chispas no saltaron. El organismo creado por el Ministerio del Interior para evitar estas situaciones funcionó y evitó futuros problemas. Sobre la mesa del Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista (CNCA) se pusieron los datos de ambos cuerpos.
Por una parte, la Policía Nacional informó en ese órgano de todos los datos que tenía sobre estos sospechosos y la Guardia Civil también descubrió sus cartas. El organismo presidido por el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, no tuvo dudas. La investigación sobre este comando y sus seguimientos correría a cargo de la Policía Nacional. Ni malos entendidos, ni equívocos, ni zancadillas. Todo quedó cerrado en esta reunión que se celebró en la sede del CNCA el pasado mes de enero.
Y es que la Brigada Provincial de Información de Vitoria tenía muy avanzadas las pesquisas. Según explicaron fuentes de la investigación, sobre el grupo de Vitoria dirigido por Uriarte, la Policía Nacional puso sobre la mesa casi una treintena de indicios contra ellos. Por su parte, la Guardia Civil había dado con esos sospechosos mucho más tarde que la Policía y había obtenido únicamente cinco datos que apuntaban a su eventual peligrosidad. Alguno de estos datos fue facilitado por el CNI al Instituto Armado.
No solo el hecho de que llevaba más tiempo con la lupa puesta sobre los sospechosos y que, además, tenían ya una treintena de indicios contra ellos, sino que también fue determinante a la hora de ratificar la investigación para la Policía el hecho de que estuviera ya judicializadas sus pesquisas en la Audiencia Nacional.
Como ya explicó el martes el diario EL MUNDO, los principales integrantes del comando desmantelado en la operación contra Martitegi eran viejos conocidos de las Fuerzas de Seguridad. Iriate y Ortiz de Guinea ya figuraban en la documentación incautada al dirigente de ETA Ibon Fernández Iradi, Susper, en 2002.
De hecho, el también jefe de ETA Garikoitz Azpiazu Txeroki, los dio por comandos y no los quiso utilizar para formar un comando, pese a su gran «voluntarismo». Los especialistas consultados por EL MUNDO destacaron el hecho de que, por separado, la Policía y la Guardia Civil llegaran a identificar a los sospechosos. «Eso demuestra su profesionalidad», indican estos analistas.

Fuente: El Mundo.-

Prisión para cuatro de los etarras detenidos el sábado en el País Vasco



El juez Baltasar Garzón ha ordenado esta madrugada el ingreso en prisión de cuatro de los cinco detenidos el pasado sábado en el País Vasco en la última operación antiterrorista desarrollada por la Policía tras el arresto horas antes en Francia del presunto jefe del "aparato militar" de ETA, Jurdan Martitegi.
Se trata de Igor García Ochoa, Asier Ortiz De Guinea, arrestados los dos en Vitoria, Sergio Bravo Saez Urabain, que lo fue en Bilbao, y Gorka Iriarte, detenido en la localidad guipuzcoana de Rentería, a quienes el juez de la Audiencia Nacional acusa de colaboración y/o integración en ETA.
A Jonathan Guerra Tejero, arrestado también en la capital alavesa, Garzón le ha prorrogado su detención hasta el próximo viernes, cuando decidirá sobre su situación procesal.
Los interrogatorios de los detenidos, en los que ha estado presente el fiscal de la Audiencia Nacional Juan Moral, han comenzado pasadas las 18:30 horas y se han prolongado durante más de seis horas.
Las primeras investigaciones de la Policía apuntan a que estos cinco detenidos, junto con los dos arrestados en Francia y que estaban en compañía de Martitegi en el momento de su detención -Alexander Uriarte y Gorka Azpitarte-, pretendían formar un 'comando' en Álava.
El primer objetivo de este nuevo 'comando' sería atentar en las próximas semanas en coincidencia con la toma de posesión a principios del mes de mayo del socialista Patxi López como nuevo lehendakari.
Pretendían atentar en la investidura de López
"Todo apunta a que Martitegi quería hacer entrega de una furgoneta cargada de explosivos a este comando, que la podía haber utilizado en los días cercanos al debate de investidura, para hacerse presente, que ese es su gran objetivo", según desveló el pasado lunes el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.
Junto con estos cinco jóvenes fue también arrestada en Vitoria Olaritz Aracama Moreno, aunque fue puesta en libertad el 20 de abril.
Por otra parte, la Justicia francesa abrió el miércoles una investigación preliminar por asociación de malhechores con fines terroristas a Martitegi, Uriarte y Azpitarte, que fueron trasladados la pasada madrugada a la capital francesa desde Montpellier (sur), según han informado fuentes judiciales.
A estos tres presuntos etarras se les investigará por posesión, transporte y fabricación de explosivos, así como por posesión y transporte de armas y municiones.
Además pesan sobre los tres cargos de robo como miembros de una banda organizada de vehículo, armas y matrículas de vehículos, según han señalado las mismas fuentes, que han agregado que también serán investigados por los delitos de posesión de documentación administrativa falsa y uso de matrículas de vehículos falsificadas. También se les imputa el cargo de ocultación de extorsión como miembros de una banda organizada en relación con una empresa terrorista.
El pasado martes el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz procesó a Martitegi por colocar una furgoneta-bomba en la casa cuartel de la Guardia Civil de Legutiano (Álava) que al explotar mató al agente Juan Manuel Piñuel el 14 de mayo del 2008.
Pedraz, que procesó también a otros tres presuntos etarras -Aitor Cotano Sinde, Eneko Zarrabeitia Salterain y Arkaitz Goicoechea Basabe- y a un supuesto colaborador, Iñigo Gutiérrez Carrillo, acusa a Martitegi de asesinato terrorista, lesiones terroristas, estragos terroristas y robo de vehículo con fines terroristas, imputaciones por las que se pedirá a Francia su entrega.


Fuente: El Mundo.

martes, 14 de abril de 2009

Atribuyen al 'desgobierno' policial la huida de tres sospechosos del 11-M

La Confederación Española de Policía (CEP) atribuyó al "desgobierno" existente en este cuerpo de seguridad que no se detuviera en su momento a tres sospechosos del 11-M que estaban vigilados.

Ignacio López, secretario general de la CEP, valoraba así, en declaraciones a Servimedia, que el diario EL MUNDO informe de que la Policía llegó a tener controlados en junio de 2004 a tres sospechosos del 11-M en un domicilio de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona).

A este respecto, el secretario general de la CEP señaló que no son suficientes las explicaciones dadas por el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. A su juicio, "difícilmente la ciudadanía se va a quedar tranquila observando cómo se pueden escapar" estos acusados del 11-M.

López añadió que lo sucedido con estos acusados de los atentados de Madrid "no deja de ser otra muestra más del desconcierto, el desgobierno que se vive en la Policía, donde pase lo que pase, no pasa nada".


Fuente: El Mundo.

Dos huidos del 11-M también vivían en la casa vigilada por la Policía

La Policía tuvo la oportunidad de arrestar a otros dos presuntos autores del 11-M. De acuerdo con los datos aportados en el juicio por la 'operación Tigris', los huidos Mohamed Afalah y Said Berraj también se alojaron en la casa de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) en la que la Policía grabó al principal huido de la masacre, Daoud Ouhnane. Ninguno de los tres fue detenido.
Así consta en las declaraciones policiales que My Mohamed Idriss Hachim prestó en mayo y septiembre de 2008, antes de su detención en la 'operación Amat'. El marroquí aseguró que su dos compatriotas se alojaron en el número 20 de la calle Sant Francesc en los meses posteriores a la masacre, el mismo periodo en el que la Policía grabó a Ouhnane.
La declaración de Idriss Hachim coincide con la prestada por Kamal Ahbar, acusado en 'Tigris'. La Policía le interrogó el pasado mes de octubre por otra operación antiterrorista. El argelino afirmó que Ouhnane, Berraj y Afalah estuvieron "al mismo tiempo" en la casa vigilada, conocida como Alkalaa (La fortaleza de los guerreros).

Antes de que llegaran a Santa Coloma, los rostros de Ouhnane, Afalah y Berraj habían sido divulgados por el Ministerio del Interior para facilitar su localización, después de que el juez Juan del Olmo ordenara su busca y captura por el 11-M.
Idriss Hachim relató a la Policía que llegó al piso un mes antes de los atentados del 11-M y que permaneció allí hasta el mes de julio. En la declaración prestada el 13 de mayo de 2008, explica que Berraj "llegó aproximadamente en junio de 2004 a la casa" y que durmió allí "varios días", aunque cree que vivía en otra casa del mismo municipio. Añade que «se movía de noche», aunque le explicaron que era "porque tenía problemas en Madrid con los papeles y la compra de la moto que aún no había pagado".
En una nueva declaración prestada dos semanas más tarde, la Policía le pide que amplíe detalles sobre sus contactos con Ouhnane y le exhibe las imágenes en las que ambos aparecen saliendo del domicilio vigilado.
Respecto a Berraj, precisa que le vio en la casa "entre mayo y junio de 2004" y que "sabe que Said [Berraj] permaneció en la casa durante varios días, de los cuales unos dormía en la casa de Sant Francesc y otros debía de dormir en una casa que se encontraba cercana a ésta, ya que los días que no dormía en el domicilio de Sant Francesc permanecía durante la noche fuera de la misma, regresando al día siguiente por la mañana".
Cuando la Policía vuelve a preguntarle cuántos autores del 11-M vio en la casa, el testigo dice que, además de Ouhnane y Berraj, reconoce en las fotografías a Mohamed Afalah, "a quien pudo observar que acudía a la casa en diversas ocasiones entre los meses de abril/mayo de 2004, sin poder concretar". Añade que Afalah -"tenía los ojos verdes e iba siempre con gorra", recuerda- parecía mantener "una relación de amistad" con quienes residían en la parte superior del inmueble, que según sus declaraciones anteriores eran los más radicales del grupo. A diferencia de lo ocurrido con Ouhnane, la Policía no le exhibe imágenes de Afalah y Berraj en el domicilio vigilado.
En el caso de la declaración de Ahbar, el islamista argelino explica que Afalah y Ouhnane "compartieron habitación" en la casa. El primero en llegar fue Afalah, "a final de abril de 2004, Berraj días después y Daoud [Ouhnane] después, estando los tres al mismo tiempo en la casa". Sobre Afalah, asegura que permaneció en la casa durante un mes.
En cuanto al papel concreto de cada uno en la masacre de Madrid, Ahbar especifica el de Ouhnane y Afalah: el primero colocó dos bombas en los trenes y el segundo, una.
De acuerdo con esa declaración, la presencia de los terroristas en la casa no era un secreto. "Gran número de personas que rezaban en la mezquita de Santa Coloma sabían que los huidos del atentado de Madrid se encontraban en la casa de Sant Francesc", afirma el argelino.
Existe un cuarto terrorista que seguía en busca y captura por el 11-M cuando Del Olmo concluyó su investigación. Se trata de Mohamed Belhadj, encargado de alquilar el piso de Leganés en el que se refugió la célula terrorista tras los atentados en los trenes. Idriss Hachim no le reconoce como uno de los inquilinos, aunque varios elementos apuntan a que también pudo pasar por allí.
El principal, que tras la explosión de Leganés huyó en coche junto a Afalah en dirección a Barcelona. Además, los investigadores de 'Tigris' sostienen que la red le envió dinero cuando ya se encontraba en Bélgica, hacia donde huyó tras pasar por Barcelona.

Fuente: El Mundo.

lunes, 13 de abril de 2009

La Policía dejó escapar al principal fugitivo del 11-M

res meses después del 11-M, la Policía grabó en vídeo a un presunto autor material de la masacre, que ya se encontraba en busca y captura "por asesinato terrorista", en un domicilio de Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) vigilado por las actividades islamistas de sus inquilinos. Se trata de Daoud Ouhnane, el principal fugitivo de la matanza por la contundencia de las pruebas que pesan contra él. De hecho, fue reconocido, años después, durante el juicio del 11-M como uno de los islamistas que subió a los trenes.
Daoud Ouhnane.

Daoud Ouhnane.

La Fiscalía aportó hace unas semanas las imágenes durante la vista de la operación Tigris para demostrar que los acusados en ese caso dieron cobijo en ese edificio -que conocían como Alkalaa (La Fortaleza de los Guerreros)- a este autor de la matanza cuando huyó de Madrid.

El propio Ministerio Público identifica en ellas al argelino Daoud Ouhnane. Sobre las imágenes aparece las fechas en las que se captaron: junio de 2004. Las Fuerzas de Seguridad ya conocían entonces el rostro de Ouhnane, puesto que desde un mes antes Interior había difundido su nombre y su fotografía -que fue publicada en todos los periódicos para dificultar sus movimientos en vísperas de la Boda Real- haciendo hincapié en que sus huellas habían aparecido en la furgoneta Kangoo.

El 20 de mayo de 2004, un informe de la Policía determinaba que a Daoud Ouhnane pertenecían las dos huellas que aparecieron sobre una bolsa azul de plástico que contenía los detonadores que fueron encontrados el 11 de Marzo en la Renault Kangoo aparcada frente a la estación de Alcalá de Henares.

Este indicio se sumaba a otros muy claros que ya se conocían entonces: el ADN de Ouhnane fue hallado en la casa de Morata de Tajuña en la que se habrían montado las bombas, donde las llamadas de su teléfono móvil lo sitúan en las noches previas a la matanza, y en el desescombro del piso de Leganés en el que se suicidaron siete islamistas aparecieron documentos y efectos personales a su nombre. Su rastro estaba en todos los escenarios del crimen, pero su cadáver no se encontró entre los de los suicidas.

El islamista Kamal Ahbar, uno de los principales acusados por la operación Tigris e inquilino durante meses de La Fortaleza de Santa Coloma, declaró en el jucio por el 11-M que Ouhnane puso dos mochilas bomba en los trenes de Madrid y que, luego, huyó hacia Pamplona -el rastro de su teléfono móvil lo sitúa en la localidad navarra de Corella al día siguiente del 11-M- para llegar a Santa Coloma en abril. Después, ambos habrían viajado juntos a Turquía y a Siria, desde donde Ouhnane habría viajado a Irak para participar en atentados suicidas. Según Ahbar, murió allí el 7 o el 8 de junio de 2005.


Fuente: El Mundo

miércoles, 11 de marzo de 2009

Liberados dos timadores secuestrados por sus propias víctimas

La Policía Nacional ha detenido a cuatro hombres marroquíes y una mujer española como presuntos autores del secuestro de dos cameruneses que previamente habían intentado estafarles mediante el timo de los "billetes tintados".

Tras su liberación, las víctimas del rapto también han sido detenidas acusadas de un delito de estafa.

La operación se inició el pasado 7 de marzo, cuando una ciudadana de Camerún denunció en la comisaría de Fuenlabrada (Madrid) que había recibido una llamada telefónica en la que un varón con acento marroquí le comunicaba que tenía secuestrado a su marido.

El secuestrador ordenó a la mujer que viajase sola hasta León con 100.000 euros y que esperara allí nuevas instrucciones.

La mujer pudo hablar con su marido, que le confirmó que se encontraba retenido y le pidió que pagara el rescate, o de lo contrario, le matarían.

Fruto de la investigaciones de la Unidad de secuestros de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía, se pudo comprobar que eran dos las personas secuestradas.

Uno de los socios de los dos secuestrados, otro ciudadano camerunés, confesó a la Policía que se habían desplazado a León para llevar a cabo unos "negocios".

En realidad, la Policía descubrió que el verdadero "negocio" que los tres cameruneses pretendían hacer era la estafa de los "billetes tintados".

Este timo ofrece a las víctimas la posibilidad de obtener una gran cantidad de dinero sacado de forma ilegal de algún país africano mediante un procedimiento químico que oscurece los billetes.

Para ello es necesario comprar un producto, también suministrado por los timadores, capaz de blanquear los billetes y dejarlos en perfecto estado para su distribución.

El "negocio" planeado por los ciudadanos cameruneses se frustró ya que las "víctimas" descubrieron el "pastel" y de "primos" pasaron a ser los secuestradores de sus supuestos estafadores.

Después de diferentes pesquisas en la ciudad de León, los agentes lograron identificar a los secuestradores que, ante la presión policial, decidieron liberar a sus víctimas, localizadas inmediatamente en un hotel cercano.

Ese mismo día se intervino el vehículo que había sido utilizado para cometer el secuestro y se registró un piso donde se encontró una pistola simulada.

En las horas posteriores los policías arrestaron a los cinco secuestradores en un hostal propiedad del hermano de uno de los detenidos, lugar donde estuvieron retenidos los dos cameruneses.

En el local se encontraron las pertenencias de los secuestrados y una maleta llena de cartulinas blancas que simulaban ser billetes tintados.


Fuente: El Mundo.

martes, 10 de marzo de 2009

La 'caza al inmigrante' llegó a Cataluña y Castilla-La Mancha

El ministro habló de "alguna Comisaria". El secretario de Estado lo adornó describiéndolo como "un error operativo" que afectaba a "cuatro o cinco comisarias de Madrid". Ambos responsables del Ministerio del Interior intentaron cerrar cualquier fleco por la polémica de los cupos de inmigrantes, pero los datos y los documentos de las diferentes jefaturas superiores de Policía no avalan las comparecencias de Alfredo Pérez Rubalcaba y de Antonio Camacho en el Congreso. Allí se aseguró que no se habían marcado cupos para detener a inmigrantes 'sin papeles'.

No fueron un hecho aislado. EL MUNDO ya publicó que al menos una decena de comisarias de Madrid había impuesto cupos de detenciones mensuales. Y mostró los docuementos que lo acreditaban. Ahora, nuevos documentos internos policiales acreditan que al menos hay tres comunidades con mínimos mensuales: Cataluña, Castilla-La Mancha y Madrid. En esta última comunidad, otras cinco comisarías se suman a las 10 que tenían cupo.

Entre los documentos, hay uno remitido por el Jefe Superior de la Policía de Castilla-La Mancha al director adjunto operativo, Miguel Ángel Fernández Chico, el pasado 5 de junio. En el informe se detalla, provincia por provincia, la evolución de las infracciones, los delitos, el número de detenidos.... Y también se incluyen datos que dejan claro que se ha funcionado con cifras sobre las detenciones en aplicación de la Ley de Extranjería. "Albacete, en general tiene una correcta actividad operativa, si bien ésta no se manifiesta en el descenso de su TCR [infracciones conocidas] (+1.13). Además, tiene déficit en el número de detenidos en aplicación de la Ley de Extranjería AIE (-388) y en autores identificados AI (-0,72)".

En otro documento de la Jefatura Superior de Policía de Cataluña, celebrada el pasado 20 de enero, se especifica que se ha pasado de 13 detenidos a 10. Y matiza que estos datos no son buenos, y ello "a pesar de haber potenciado la Brigada Provincial de Extranjería". Entre las nuevas órdenes: "Incrementar el número de detenidos por aplicación de la Ley de Extranjería, a los que se tramite propuesta de expulsión", finaliza el acta de reunión de la Jefatura Superior de Cataluña.


Fuente: El Mundo.-